En una conducta totalmente antideportiva y reprochable, Rodrigo Ponce arquero de Argentino de Merlo se dirigió hacia el banco de Sacachispas para gritarle el segundo gol de la “Academia” a su ex técnico Miguel Rodríguez, hoy D.T. del “Lila” sin medir consecuencias de lo que pudo haber provocado su actitud. Por suerte el banco visitante no reaccionó ante el grito de Ponce y los insultos de la platea local evitando que las cosas pasen a mayor. Nobleza obliga, y hay que reconocer que a menos de un día de lo sucedido Ponce reconoció el error y se comunicó con sus pares y con todos aquellos a los que pudo haber ofendido para disculparse, lo hecho hecho está pero es de hombre reconocer un error y pedir disculpas, así como también es de hombre aceptarlas.