Al momento de abrir su bolso el árbitro del encuentro Luján Sacachispas, Ariel Penel, se encontró con la ingrata sorpresa de que a su cronómetro se le había terminado la pila.Justo en ese momento me encontraba en el vestuario charlando cordialmente con la terna para solicitar que se me acredite a ingresar al campo de juego para tomar fotos, sin dudarlo le ofrecí prestarle mi reloj, el colegiado se mostró sorprendido con mi actitud, pero lo estaba sacando de un apuro y aceptó mi préstamo. Al termino del cotejo le avisé al Juez que a modo de cábala cuando vuelva a dirigir a “Saca” tendrá que usar el mismo reloj así se repite un triunfo “Lila”.